Exhibitions

LA PINTURA CANARIA DEL SIGLO XX

Nuevo Ayuntamiento de Praga y Galería Municipal de Bratislava

Comisarios:

Fernando Castro Borrego, Pavel Štěpánek

Coordination: Marcela Tosal
Communication and institutional relations: Andrés Tosal Peláez

Ubicación:

Praga, República Checa – Bratislava, Eslovaquia

New City Hall of Prague, Czech Republic
01/07/2010 – 26/08/2010

Bratislava Municipal Gallery, Slovakia
22/04/2010 – 21/06/2010

La exposición se presentó en Praga tras el éxito cosechado en Bratislava, donde más de 5.000 visitantes pudieron contemplar una retrospectiva del arte canario del último siglo. Esta iniciativa respondía al objetivo del proyecto de acercar al público de un área potencialmente europea una realidad de las Islas Canarias distinta a la de un conocido paraíso turístico, así como de poner en valor las relaciones artísticas entre la antigua Checoslovaquia y las Islas Canarias, impulsadas por Óscar Domínguez en la década de 1930.

La selección de cerca de cincuenta obras de dieciséis artistas isleños con gran proyección internacional ofrecía un sugerente recorrido por todas las corrientes e influencias que han nutrido el arte canario a lo largo de los últimos cien años. El público pudo apreciar la producción artística de Óscar Domínguez (1906–1957), Jorge Oramas (1911–1935), César Manrique (1919–1992), Manolo Millares (1926–1972), Pedro González (1927), Félix Juan Bordes (1939), Juan José Gil (1947), Paco Sánchez (1947), Gonzalo González (1950), Fernando Álamo (1952), Carlos Matallana (1956), Juan Gopar (1958), Carmen Cólogan (1959), Cristina Gámez (1964), Pipo Hernández Rivero (1966) y Santiago Palenzuela (1967).

Óscar Domínguez encabezaba este recorrido tanto desde un punto de vista cronológico como por su ya mencionada contribución a los intercambios culturales entre las Islas Canarias y esta parte de Europa. Rara vez el público de la República Checa y Eslovaquia ha tenido la oportunidad de acercarse al arte contemporáneo español. Sin embargo, es poco conocido que Domínguez expuso en varias ocasiones y con gran éxito en estos países, pasó largas estancias en Praga y Olomouc y entabló amistad con numerosos artistas checoslovacos. Todo ello fue consecuencia de una exposición colectiva celebrada en la capital checa en 1946, en la que Domínguez participó.

Con estos antecedentes como referencia ineludible y siguiendo el espíritu entusiasta de la Gaceta del Arte, más de medio siglo después el arte canario regresó a dos ciudades que fueron puntos clave en la trayectoria de Óscar Domínguez.