Exposiciones

OSCAR DOMÍNGUEZ EN CHECOSLOVAQUIA

TEA Tenerife

Comisario: 

Pavel Štěpánek e Isidro Hernández

Coordinación: Marcela Tosal

Día de inicio: 

26/10/2016

Día de finalización: 

03/05/2017

TEA Tenerife Espacio de las Artes acogió esta muestra que se centró en la etapa de Oscar Domínguez en Checoslovaquia, entre los años 1946 y 1949.

Óscar Domínguez (Tenerife, 1906 – París, 1957) ha pasado a la historia del arte moderno como uno de los pintores españoles más importantes de la primera mitad del siglo XX, siguiendo a Picasso, Gris, Dalí y Miró. En febrero de 1946, apenas terminada la Segunda Guerra Mundial, se celebró en la Sala de Arte Mánes de Praga, una exposición colectiva titulada El arte de la España Republicana, Artistas españoles de la escuela de París. La muestra logró un éxito fabuloso, y una parte sustancial de las 224 expuestas, sobre todo pintura, dibujos y grabados, se quedaron en colecciones checas y eslovacas. También contribuyó la presencia física de los pintores Óscar Domínguez, Joaquín Peinado, Pedro Flores, Antoni Clavé y Manuel Viola, así como los escultores Baltazar Lobo, Honorio García Condoy y Apel-les Fenosa. Éstos entablaron amistad con artistas checos, algunos ya de por vida.

Óscar Domínguez despertó una gran atención, no sólo por la cantidad de cuadros que expuso (12), sino sobre todo por la fuerza de su personalidad atrayente, su originalidad y coherencia artística y vital; influencia incluso ejercida antes de la Guerra, a partir de sus decalcomanías, que tanto motivaron a los surrealistas checos, con el poeta Vítězslav Nezval a la cabeza. Domínguez regresó a Checoslovaquia varias veces más, organizando exposiciones con cada visita, y vivió en aquel país momentos muy intensos, no solo desde el punto de vista personal, sino también profesional.

Aparte de las obras presentadas en sus exposiciones, en general todas vendidas o regaladas se quedaron en Checoslovaquia; Domínguez realizó otros trabajos ocasionales en Olomouc y Bratislava, donde tuvo a su disposición talleres prestados por sus colegas Jára Šolc y Ján Mudroch. Asimismo, otros coleccionistas checos y eslovacos adquirirían sus obras en visitas a su taller en Paris. Esta exposición reconstruyó la trayectoria pictórica de Domínguez de aquellos años, a través de un conjunto de obras procedentes de colecciones particulares y de instituciones públicas checas, eslovacas y españolas, que dieron buena cuenta de aquel apasionante episodio.